CONTRAINDICACIONES

En primer lugar es recomendable a partir de los 70 años someterse un chequeo médico antes de comenzar un programa de entrenamiento.

Dicho reconocimiento médico será obligatorio en los casos que mencionamos a continuación:

 

  • Si tiene alguna patología articular u ósea que pueda empeorar con el ejercicio físico.
  • Si tiene alguna de las contraindicaciones  descritas a continuación.
  • Si ha tenido en los últimos 6 meses: un desmayo o síncope, dolor en el pecho durante el ejercicio o en reposo, caídas recurrentes, o si ha perdido más del 10% de su peso.

Es recomendable esperar hasta estar totalmente restablecido si se tiene una enfermedad temporal aguda como por ejemplo una gripe o una bronquitis.

En el caso de que aparezca algún síntoma como falta de aire, dolor en el pecho, muscular o articular, deberá interrumpir el programa de entrenamiento y acudir al médico para que le realice una nueva evaluación. Este tipo de eventos se previenen en la mayoría de los casos realizando entrenamientos controlados, supervisados y sobre todo progresivos.

CONTRAINDICACIONES RELATIVAS

 

En algunas ocasiones se desaconseja un tipo de ejercicio físico, pero se aconseja otro, si ocurre esto, debe acudir al médico para que le realice una valoración y le autorice a hacer ejercicio.

Las contraindicaciones relativas son:

  • Si ha tenido en los últimos 3 meses una fractura ósea, está contraindicado el entrenamiento de fuerza.
  • En el caso de tener una limitación funcional grave o una infección que provoque decaimiento general.

 

CONTRAINDICACIONES ABSOLUTAS

 

En estas ocasiones está contraindicado cualquier tipo de ejercicio físico.

Las contraindicaciones absolutas son:

 

  • Aneurisma disecante de aorta.
  • Estenosis grave de la válvula aortica.
  • Arritmias no controladas.
  • Angina inestable o infarto de miocardio reciente.
  • Pericarditis o endocarditis aguda.
  • Hipertensión arterial mayor a 180/100 mmHg no controlada.
  • Fractura ósea en el último mes.
  • Enfermedad tromboembólica aguda.
  • Hipoglucemias no controladas y diabetes con descompensaciones agudas.
  • Insuficiencia cardiaca o respiratoria aguda grave
  • Hipotensión postural (ortostática) no controlada.
  • Cualquier otra causa que su médico considere.

REFERENCIAS:

Izquierdo, M.,  Casas-Herrero, A., Zambom-Ferraresi, F., Martínez-Velilla, N., Alonso- Bouzón, C. y Rodríguez-Mañas, L. (2017). Programa multicomponente de ejercicio físico para la prevención de la fragilidad y el riesgo de caídas. Recuperado de http://www.vivifrail.com/images/recursos/VIVIFRAILESP-Interactivo.pdf